jueves, 24 de septiembre de 2015

Como llega el otoño...

Entras en mi vida
como llega el otoño.
Haces que todas las hojas
que nunca llené de versos
se caigan de mi árbol,
para pisarlas a besos
cuando decidamos crear
el amor en el suelo.

Tienes la lluvia
debajo de los párpados
y te muerdo los labios
para desatar tormentas.
El frío de tus manos
acaricia mucho mejor
que cualquier brisa pasajera
y quema como el hielo
que se forma en los tejados
al amanecer.
Me entran ganas de saltar
juntos de la mano,
como si después
de cada precipicio,
nos esperara un charco.
Tienes el alma del color
del cielo en mis días tristes
y a mí me sobra melancolía
para alimentarnos los dos.
Si me abrazas,
me sobra el abrigo
y hasta la piel.
Si te marchas,
se adelanta el invierno
otra vez.
Prometo hacerte reír
hasta que olvides
lo que es el dolor.
Pero, por favor,
quédate.

1 comentario:

  1. Vine y no pude quedarme:

    A veces me encuentro con palabras como las tuyas
    y me desangran un pájaro de cenizas en el alma
    un ángel se queda tirándole piedritas a la soledad
    descalzo en las playas del olvido
    y me viene ganas de quedarme a intentar algún encuentro
    y me viene la vergüenza de saber que no estarás
    que dejaste aquí tus palabras sólo al acecho
    vil trampa de sentimientos para alguien
    qué sólo aprendió a llorar bajo la lluvia...

    Dejo de recorrer tus palabras y
    con los labios y la puntita de la lengua
    por un instante acaricio tu nombre
    doy media vuelta
    y me alejo apoyado en una lágrima.

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