lunes, 2 de noviembre de 2015

Me aterra la idea.

Estoy tan acostumbrada a sufrir que, cuando las cosas empiezan a ir bien, creo que no es amor y me alejo a varios universos de distancia. Aunque también es cierto que, pese a que nunca ha pasado, si alguien se atreviese a quererme de verdad, haría todo lo posible para frenarlo.
A veces me paro a pensar qué es exactamente lo que hago mal para que nadie haya sentido por mí algo más. Después recuerdo que no sé dejarme querer porque me agobia saber que el bienestar de un corazón está en mis manos, las mismas que han roto tantos platos. Y me aterra la idea de convertirme en tormenta en la vida de alguien que ame el sol.
Si hay algo que tengo claro es que no quiero ser la grieta de nadie y, teniendo en cuenta que soy un desastre, al final siempre me quedo con la soledad que me abraza y que me pide que le escriba versos.
Antes de dar una oportunidad a alguien, me la debería dar a mí misma primero.

2 comentarios:

  1. Hola podría hablar contigo por favor? me encanta lo que escribes, un saludo
    te dejo mi mail por si quieres contactar gracias
    kasarilla@gmail.com

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  2. me siento igual, nadie nunca quiso algo mas conmigo aunque no los culpo, yo tampoco me eligiria estando en su lugar.

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