martes, 26 de abril de 2016

No estoy de vuelta...






Hacemos de lo fácil algo difícil porque necesitamos excusas para justificar nuestro miedo. Es por eso por lo que decimos “adiós” cuando en realidad queremos decir “quédate” o comenzamos a bailar para disimular que estamos a punto de caer. Quizá por eso escribimos en un papel cuando lo que queremos es gritar. Y yo no he encontrado mejor forma de hacerlo que volver a recitar rompiéndome el pecho; porque lo bonito de sangrar es que alguien sepa lamerte todas esas heridas que no has conseguido cicatrizar.

Por eso estoy aquí, porque gritar y esperar el eco me parece la manera más bonita de medir el vacío que tengo por dentro. Y hace tiempo que asomarme a este abismo me da vértigo. Pero se acabó el decir “no puedo”, porque tengo los pulmones encharcados de todo el agua salada que no supe llorarte. Me agoniza la tinta en las manos y los dedos me piden que vuelva a crearte. El pecho me late la libertad de las dos en rima asonante y vuelves a mí convirtiendo en alas cada una de las puñaladas que guardo en la espalda, arrancándome las cadenas de dudas con los dientes. Vuelves y me dices que lo sientes, porque hubo una etapa en la que me herías mucho más que curabas. Pero soy yo la culpable porque si me alejaba me moría y si me quedaba, me matabas. No había salida. 

Sabes que yo no tropiezo con piedras, sino que me estampo contra ellas. Y te llevo desde entonces en mis entrañas, cuando camino con pies de plomo y conviertes mis pasos en balas. Y disparas contra todo lo que me impida avanzar, incluso te armas de paciencia y aprietas el gatillo si soy yo misma quien me empiezo a odiar. 

Eres esa bocanada de aire fresco cuando noto que el agua me llega por encima del cuello. El salvavidas que me ayuda a flotar cuando en mitad de la tormenta se me olvida cómo nadar. Me haces valiente y me enseñas a ser fuerte. Por eso, le echo coraje y te digo que no. No estoy de vuelta, porque nunca me he ido. Pero hoy, poesía, me apeteces como al suicida un precipicio.


PD: te echaba de menos.

4 comentarios:

  1. NUNCA dejes de escribir, te sigo, genia!!

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  2. ¡Qué maravilla! Con gusto te sigo, así podré no perderme de ningún escrito, ¡saludos!

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  3. LA VIEJA GUARDIA http://www.lanzanos.com/proyectos/la-vieja-guardia/#




    La Vieja Guardia es una oda a la amistad, bajo el envoltorio de una sugerente y emocionante historia llena de fantasía y aventuras.

    Zunbeltz, Ádam, Laura y Vhengala son cuatro amigos que desde niños siempre han estado juntos. Su amistad es ya legendaria y tan grande que en el pueblo donde pasan el verano se les conoce como La Vieja Guardia. Los distintos caminos que han tomado ahora les mantienen separados. Sus vidas, dispersas, divagan por senderos diferentes. Sin embargo, el vínculo que les une va más allá de esta vida.

    Desde hace unos días, Vhengala está teniendo una serie de extraños sueños que al despertar apenas puede recordar lo que le ha sucedido en ellos. Solo recuerda unos hermosos ojos verdes de mujer… que se entremezclan con sus vivencias pasadas, sus recuerdos, el legado de sus antepasados y su conexión inquebrantable con sus amigos.

    ¿Volverá a reunirse con ellos? ¿Tendrá que esperar a encontrase con ellos en el Sakkara?


    Álvaro Cartagena.


    Nadie mejor que el propio autor para indicarnos "por qué leer su libro":

    La Vieja Guardia es una novela entretenida que habla de la superación personal, de la amistad y del más puro de los sentimientos, el amor. En las páginas de su interior podréis encontrar una historia apasionante, escrita con la ilusión de aquellos que empiezan en el mundo de esta bendita locura, la escritura.

    Todas las palabras que llenan de tinta esta obra están rodeadas de magia, de seres mitológicos y leyendas de las todas regiones que son bañadas por las aguas del Mar Cantábrico. Desde Galicia al País Vasco esta obra recoge los fragmentos de estas maravillosas culturas y sus gentes.

    Es una novela cargada de sentimientos que te atrapa desde la primera página. Sorprendente, narrada en primera persona, cuenta la historia de cuatro personajes, que cobran vida más allá del papel, a través de los ojos de Vhengala, su protagonista.

    Porque Zunbeltz, Ádam, Laura y el propio Vhengala están esperando a que alguien lea esta historia… Porque tú puedes insuflarles vida más allá del papel, leyendo sus historias, leyendo La Vieja Guardia.

    Además...


    Sabemos que son tiempos difíciles, también nosotros los sufrimos, y es posible que no te encuentres en disposición de apoyarnos con tu mecenazgo en estos momentos... pero esperamos que si esto te ha llegado al alma, incluso si tal vez conoces en persona al autor, trates de difundir esta campaña (facebook, twitter, blogger, boca-oreja...) para que alcancemos nuestra meta y Álvaro Cartagena vea publicada su obra.

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  4. Te he leído casi entera, a raíz de un evento (decepcionante, pero bienintencionado) de poesía en Yébenes que (cosas, buenas a veces, de internet) me han traído hasta aquí.

    "...convirtiendo en alas cada una de las puñaladas que guardo en la espalda."

    ( ¡¡¡¡¡¡¡ )

    Esa es (casi) la definición de la poesía. Que maravilla de textos. Si limpias algunos lugares comunes en tus versos (o no, tal vez, no se...) "lo petas". Eres muy buena, sigue escribiendo

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¿Hacemos poesía?